martes, 2 de diciembre de 2014

... Subsuelo




 http://www.editorialjuventud.es/img/0909.gif

"Soy un hombre enfermo.  Soy un malvado.  Soy un hombre desagradable.  Creo que padezco del hígado.  Pero no sé absolutamente nada de mi enfermedad.  Ni siquiera puedo decir con certeza dónde me duele.
No me cuido ni me he cuidado nunca, pese a la consideración que me inspiran la medicina y los médicos.  Además, soy extremadamente supersticioso..., tanto como para sentir respeto por la medicina.  (Soy un hombre instruido.  Podría, pues, no ser supersticioso.  Pero lo soy).  Si no me cuido es, evidentemente, por pura maldad.  Ustedes, con toda seguridad, no lo comprenderán; yo sí que lo comprendo.  Claro que no puedo explicarles a quién hago daño  al obrar con tanta maldad.  Sé muy bien que no se lo hago a los médicos al no permitir que me cuiden.  Me perjudico solo a mí mismo; lo comprendo mejor que nadie.  Por eso sé que si no mecuido es por maldad.  Estoy enfermo del hígado.  ¡Me alegro!  Y si me pongo peor, me alegraré más todavía.
Hace ya mucho tiempo que vivo así, veinte años poco más o menos.  Ahora tengo cuarenta.  He sido funcionario, pero dimití.  Fui un funcionario odioso.  Era grosero y me complacía en serlo.  Esa era mi compensación, ya que no aceptaba sobornos.  (Esta broma no tiene ninguna gracia pero no la suprimiré.  La he escrito creyendo que resultaría ingeniosa, y no la quiero tachar, porque evidencia mi deseo de zaherir).  Cuando alguien se acercaba a mi mesa para pedirme alguna información yo rechinaba los dientes y sentía una voluptuosidad  indecible si conseguía mortificarlo.  Lo lograba casi siempre."    (...)

Fragmento de "Memorias del subsuelo"
de Fiódor Dostoyesvki.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Puedes dejar un comentario