martes, 16 de diciembre de 2014

... Valores

 
<<...  Verán ustedes: si en vez de un Palacio de Cristal tengo un simple gallinero, cuando llueva, podré cobijarme en él; pero aunque le esté muy agradecido por haberme preservado de la lluvia, no lo tomaré por un palacio.  Ustedes se ríen y me dicen que en este caso un palacio y un gallinero tienen el mismo valor.  Y yo les responderé que así es, pero que no vivimos solo para mojarnos.
¿Qué le vamos a hacer si se me ha metido en la cabeza que no se vive solamente para eso y que hay que vivir en un palacio?  Esa es mi voluntad porque ese es mi deseo.  Y ustedes no conseguirán despojarme de mi voluntad si no modifican mis deseos.  Pueden intentarlo, presentarme otro objetivo, ofrecerme otro ideal.  Pero hasta que logren su propósito, me niego a tomar un gallinero por un Palacio de Cristal.  Es posible que el Palacio de Cristal sea solo un mito, que las leyes de la naturaleza no lo admitan y que lo haya inventado yo neciamente, impulsado por ciertas costumbres irracionales de nuestra generación.  Pero ¿Qué me importa que ese palacio sea inadmisible? ¿Qué me importa si existe en mis deseos o, para decirlo con más exactitud, mientras existan mis deseos?  Se ríen ustedes de nuevo, ¿verdad?  Bien, ríanse tanto como les plazca.  Acepto todas las burlas pero me niego a decirme que estoy saciado cuando todavía tengo hambre...>>   (...)
 
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Fragmento extraído del libro "Memorias del subsuelo"
(Fedor Dostoyevski).

1 comentario:

  1. «... Me niego a tomar un gallinero por un Palacio de Cristal.»
    «... Me niego a decirme que estoy saciado cuando todavía tengo hambre...»

    Me encanta el amigo Dostoyevski. Era, según Nietzsche, el mejor de los psicólogos, agudo y profundo.
    Gracias por traer aquí este fragmento de las Memorias del subsuelo.

    Un saludo, Isaura.

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