martes, 28 de junio de 2016

... Sin un adiós


Si tuviera el valor de contarte..., que aquel hombre que iluminaba mi vida se diluyó en las lágrimas de mil mujeres más...
Sí, ese que fui a esperar a la estación del tren porque el también me esperaba. Al que le contaba todos mis secretos. Ese con quien podía hablar de cualquier cosa, y de todo también. El que me confió sus miedos y sus sueños... El que, con las penas escuchadas, las suyas y las mías, hacía risas partiéndolas en dos. En el que no habitaban -los imposibles- El que durante mucho, mucho tiempo, me dedicó todo su tiempo. El que acampó en mis adentros y llegó a conocerme mejor que yo misma.
Él..., que un día me llenó de ausencia, sin una palabra de despedida, sin un porqué, sin un adiós...
Come..., descansa..., duerme..., vuelve en ti..., sonríe..., levanta..., despierta..., camina..., vive...
Si tuviera el valor de contarte..., que aquel hombre que iluminaba mi vida se diluyó en las lágrimas de mil mujeres más...
Él, que me cogía de la mano y me sacaba de paseo por las nubes...
-----------------
Del libro "Charlas con mi espejo"
Autora, la misma

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Puedes dejar un comentario