jueves, 7 de julio de 2016

... La espera


Estaba ahí, con la carita pegada al cristal de la ventana escudriñando la noche. La calle estaba vacía, quieta. El único movimiento que atisbó era el de las nubes empujadas por el viento. Katy, comprobó el reloj por enésima vez, las tres y media, y Pau sin venir, y sin llamar... Volvió a llamarlo y volvió a escuchar la voz femenina del disco "el teléfono móvil al que llama está apagado o fuera de cobertura en este momento"
No iba a llamar a sus padres, a esas horas no, ni a los suyos tampoco, no eran horas de llamar a casa de nadie, pero llamaría a Claudia ¿cómo no lo había pensado antes? A ella sí podía llamarla en cualquier momento, para decir cualquier cosa, lo habían hablado tantas veces... "Nos llamaremos cuando queramos, cuando lo necesitemos, sea lo que sea, sea la hora del día o de la noche que sea". Aun así, al levantar el auricular del teléfono sintió un ligero temblor.  Acertó a decir:
-Claudia..., soy yo...
-¿No ha llegado Pau?- se precipitó Claudia. Y Pau, a destiempo, posaba un dedo en los labios en ademán de silencio.

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