viernes, 19 de agosto de 2016

... Qué hay entre tú y yo


Pregúntale a la vida por qué nos encontramos. Pregúntaselo tú que eres…, eres más lobo, más buscador, más conseguidor.
Dímelo tú que hablas más contigo.

¿Qué somos? Nos escondemos tantas veces ocultando nuestros sentimientos, o eso creo yo. Si te vas y vuelves, y me voy y también vuelvo ¿qué hay entre tú y yo? No sé qué nombre ponerle.
Dímelo tú que hablas más contigo.

Seguí tus pasos y ellos me alejaron de ti, encontré un corazón vacío, inimaginable, y me quiero marchar pero no me dejo, no me dejas, no quieres ver cómo el paso del tiempo nos está haciendo añicos ni yo tampoco, y a mí, me falta nada para refugiarme otra vez a tu lado, me falta una sonrisa, esa mueca cómplice que nos reconcilia siempre. ¿Y, para qué? ¿Durante cuánto tiempo duermo serena, enredada entre tus brazos…?
Dímelo tú que hablas más contigo.

No encuentro entre nosotros ese amor reposado que dicen que nace del día a día, de  la comprensión lenta, del paso del tiempo, no lo encuentro. No vislumbro entre nosotros ese vínculo, fuerte, que dicen que crece a base de sosiego, de placidez, de la calma…  Nuestra historia es un brusco vaivén estoy adivinando, un brusco vaivén del que ninguno de los dos nos queremos bajar. 


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