viernes, 7 de octubre de 2016

¿Qué haré cuando todos mis días sean domingo?


Trabajar en aquello que me gusta.

Utilizar el tiempo hasta desgastarlo.

Cuidar de mi cuerpo y de mi mente, en principio por mi bienestar y después por el de mis seres queridos, si me mantengo saludable cabe la posibilidad de que continúe activa siendo un ser independiente hasta el final de mis días. 

Pasar el tiempo procurando vivir como me hubiese gustado que fuera mi vida.

Intentar con todas mis fuerzas no caer en ese egoísmo que dicen que se acrecienta con los años, y aunque yo no crea en ello  no  por eso dejo de correr el riesgo de caer en él..., con la edad. No, no creo en eso que denominan egoísmo de persona-mayor. Ese egoísmo no puede ser otra cosa que el calendario que no para de recordarte que ya queda poco de andar por la vida. Y cuando el tiempo del reloj empuja uno debe sentir deseos de, "dejarme vivir primero yo que no me queda nada y a los demás le queda todo"

Traduzco egoísmo por ganas de vivir apurando los últimos años si los hubiera, aunque en estos momentos que lo escribo no deja de ser una utopía, porque creo, firmemente, que habrá que llegar ahí y habrá que verse en situación.

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