lunes, 25 de julio de 2016

... Hojarasca



Yo ni sabía que era sabia, eso lo dijiste tú, y que te encontrabas a gusto hablando conmigo, que te hacía sentirte muy bien. Después las conversaciones fueron más largas. Luego más frecuentes. Y más tarde, más largas y más frecuentes. Y empezó a corrernos el tiempo mezclado de un trato exquisito. Yo, ya esperaba tus encuentros con ansia. Tú también. Yo aprendía de lo que tú me contabas. Tú decías que estabas aprendiendo conmigo. Y seguía corriéndonos el tiempo. Y nos nació la confianza. Más tarde la confianza era plena. Después, la confianza ya era ciega. Y así, siendo los dos maestros de los dos pasaban los años. Tú diciendo que siempre ibas a estar. Yo, estando.

Un día me encontré con otra-sabia, o dos, o más. Yo lo vi. Tú me lo ocultaste, y lo mentiste... Mis neuronas dejaron de activarse, mi cuerpo se negó, se vació, hasta quedar convertido en reseca hojarasca. Tú, "siempre habías estado" a la busca de "sabias" de más y más sabias, dejando un reguero de hojarasca por las orillas de tu camino... Yo lo vi. Vi ese reguero. Demasiado tarde lo vi.
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del libro "Charlas con mi espejo"

... Nando


Las tardes de los viernes Dª Fernandina recoge a su nieto Nandito del pensionado infantil para pasar el fin de semana en familia. Tanto para Nandito como para Dª Fernandina, este día, se ha convertido en el día más especial de toda la semana; y no solo por el regocijo que causa a ambos el hecho de estar un par de días juntos. Nandito sale con ganas de comerse las meriendas que le prepara su abuela, porque siempre llevan algo salado y algo dulce, y no como las de la escuela, que nunca están ricas, y además, las comidas y las cenas son de -poca cazuela- para repartir entre tantos niños como hay allí.
Abuela y nieto bien apretados de la mano, volvían a casa.

A Dª Fernandina se le ponen los ojos vidriosos y se le acelera el corazón cada tarde de viernes, cuando estrecha a Nando entre sus brazos. Por más que lo quisiera disimular; ante la mirada interrogante de Nandito, ella se apresura a responder que -aún le dura el constipado- o que -había pillado otro distinto durante la semana. Sin embargo, aquella tarde de viernes Nando no miró a los ojos vidriosos de su abuela. Salió corriendo del pensionado hablando muy deprisa, sin parar, atropellando de tal manera las palabras, que,  los oídos de Dª Fernandina no acertaban a entender que el niño relataba algo sobre Adán y Eva y la señorita de clase...

Al llegar a casa, Nando no fue corriendo a la cocina, como hacía siempre, donde lo esperaba la rica merienda de los viernes. Entró disparado en la salita, arrastró una silla hasta el cuarto de baño, se subió en ella delante del espejo elevando mucho el tono de su voz...

-¡¡¡Abuelita, abuelaaa!!! Si nuestros primeros padres eran blancos, ¿de dónde nacieron los negros...?

D" Fernandina tardó en responder una eternidad.

-El lunes..., cuando llegue el lunes se lo preguntamos a la maestra, ella tiene que saberlo... ¡Cariñico mío...!

Lo llenó de besos mientras los dos se contemplaban en el espejo. Luego, cogió al niño en brazos, retiró la silla y lo sentó delante de la merienda susurrando.

-Qué sabe nadie..., qué sabe nadie...
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Del libro "Charlas con mi espejo"

sábado, 23 de julio de 2016

"La esclavitud nunca fue abolida, solo se amplió para incluir todos los colores" ........................................................................................... https://periodicoelamanecer.wordpress.com/2016/07/19/la-carta-de-bukowski-contra-el-trabajo/

bukowski-contra-el-trabajo-antitrabajo-hate-work-job
Charles Bukowski escribió esta carta a John Martin, publicista de Black Sparrow Press que en 1969 le hizo La Oferta: 100 dólares mensuales para que Bukowski dejase su puesto de trabajo como cartero en el servicio postal de Estados Unidos, el cual ocupaba desde hacía casi 15 años, y se dedicara exclusivamente a escribir. Aceptó y, un par de años después, entregó a Black Sparrow Press su primera novela: Post Office (“Cartero” en español,disponible gratis en PDF).
12 de agosto de 1986
 Hola, John:
Gracias por la carta. A veces no duele tanto recordar de dónde venimos. Y tú conoces los lugares de donde yo vengo. Incluso las personas que intentan escribir o hacer películas al respecto, no lo entienden bien. Lo llaman “De 9 a 5”. Sólo que nunca es de 9 a 5. En esos lugares no hay hora de comida y, de hecho, si quieres conservar tu trabajo, no sales a comer. Y está el tiempo extra, pero el tiempo extra nunca se registra correctamente en los libros, y si te quejas de eso hay otro zoquete dispuesto a tomar tu lugar.
Ya conoces mi viejo dicho: “La esclavitud nunca fue abolida, sólo se amplió para incluir todos los colores”.
Lo que duele es la pérdida constante de humanidad en aquellos que pelean para mantener trabajos que no quieren pero temen una alternativa peor. Pasa, simplemente, que las personas se vacían. Son cuerpos con mentes temerosas y obedientes. El color abandona sus ojos. La voz se afea. Y el cuerpo. El cabello. Las uñas. Los zapatos. Todo.
Cuando era joven no podía creer que la gente diera su vida a cambio de esas condiciones. Ahora que soy viejo sigo sin creerlo. ¿Por qué lo hacen? ¿Por sexo? ¿Por una televisión? ¿Por un automóvil a pagos fijos? ¿Por los niños? ¿Niños que harán justo las mismas cosas?
Desde siempre, cuando era bastante joven e iba de trabajo en trabajo, era suficientemente ingenuo para a veces decirle a mis compañeros: “¡Eh! El jefe podría venir en cualquier momento y echarnos, así como así, ¿no se dan cuenta?”.
Ellos lo único que hacían era mirarme. Les estaba ofreciendo algo que ellos no querían hacer entrar a su mente.
Ahora, en la industria, hay muchísimos despidos (acererías muertas, cambios técnicos y otras circunstancias en el lugar de trabajo). Los despidos son por cientos de miles y sus rostros son de sorpresa:
“Estuve aquí 35 años…”.
“No es justo…”.
“No sé qué hacer…”.
A los esclavos nunca se les paga tanto como para que se liberen, sino apenas lo necesario para que sobrevivan y regresen a trabajar. Yo podía verlo. ¿Por qué ellos no? Me di cuenta de que la banca del parque era igual de buena, que ser cantinero era igual de bueno. ¿Por qué no estar primero aquí antes de que me pusiera allá? ¿Por qué esperar?
Escribí con asco en contra de todo ello. Fue un alivio sacar de mi sistema toda esa mierda. Y ahora estoy aquí: un “escritor profesional”. Pasados los primeros 50 años, he descubierto que hay otros ascos más allá del sistema.
Recuerdo que una vez, trabajando como empacador en una compañía de artículos de iluminación, uno de mis compañeros dijo de pronto: “¡Nunca seré libre!”.
Uno de los jefes caminaba por ahí (su nombre era Morrie) y soltó una carcajada deliciosa, disfrutando el hecho de que ese sujeto estuviera atrapado de por vida.
Así que la suerte de, finalmente, haber salido de esos lugares, sin importar cuánto tiempo tomó, me ha dado una especie de felicidad, la felicidad alegre del milagro. Escribo ahora con una mente vieja y con un cuerpo viejo, mucho tiempo después del que la mayoría creería en continuar con esto, pero dado que empecé tan tarde, me debo a mí mismo ser persistente, y cuando las palabras comiencen a fallar y tenga que recibir ayuda para subir las escaleras y no pueda distinguir un azulejo de una grapa, todavía sentiré que algo dentro de mí recordará (sin importar qué tan lejos me haya ido) cómo llegué en medio del asesinato y la confusión y la pena hacia, al menos, una muerte generosa.
No haber desperdiciado por completo la vida parece ser un logro, al menos para mí.
Tu muchacho,
Hank

viernes, 22 de julio de 2016

... Amado-Amante


<<... Realmente, el amante se satisface con el amor conseguido y, a veces, de pronto, vuelve la cara hacia otra cosa y el amado se queda sin la luz, porque recibe la luz a través del amante. Yo estoy ahora muy de parte del amado: se le ha hecho injusticia. El amante, cuando se va, recoge toda la parafernalia con que había adornado al amado: las velas rizadas, las joyas los mantos bordados, como una virgen sevillana, se lo lleva todo y se lo pone a otra imagen. Y se queda absolutamente desvalido el amado. Yo estoy con los perdedores y me parece que el amado puede ser el más perdedor en el amor. El amado es como la luna, que recibe la luz del sol. El amado no tiene luz propia...>>
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Antonio Gala.

miércoles, 20 de julio de 2016

... Pensamiento



"Pienso que toda vida se compone de puros instantes, cada uno de los cuales está relativamente indeterminado respecto al anterior, de suerte que en él la realidad vacila..., y no sabe bien si decidirse por una u otra entre varias posibilidades. 
Este titubeo metafísico proporciona a todo lo vital esa inconcebible cualidad de vibración y estremecimiento."
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José Ortega y Gasset

jueves, 14 de julio de 2016

... Hoy he vuelto a casa


<<... Hoy he vuelto a casa, a casa de mis padres. El tiempo está parado. El polvo, aunque escaso, se ha ido aposentando y se deja ver sobre los muebles. He abierto todas las ventanas. La esperanza puesta en cualquier rincón donde puedan aparecer mis padres. Los armarios intactos con sus trajes, los zapatos, el paraguas... La sensación de que llegarán en cualquier momento, como si hubiesen salido a pasear. 
Deambulo por toda la casa, me acompaña el silencio, un silencio roto por el sonido de mis pisadas.
Sobre la máquina de coser hay una cesta de labor con un ovillo de lana prendido en las agujas de tejer. Mamá había empezado mi jersey ¡mi jersey color naranja...! En la butaca preferida de papá descansa el periódico con fecha jueves veintitrés de hace ya siete meses. En la mesa de lectura la bolsa de tabaco cuidadosamente cerrada y, dentro del cenicero grande, como siempre, su pipa de fumar...>>
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Fragmento del libro "Charlas con mi espejo"

jueves, 7 de julio de 2016

... La espera


Estaba ahí, con la carita pegada al cristal de la ventana escudriñando la noche. La calle estaba vacía, quieta. El único movimiento que atisbó era el de las nubes empujadas por el viento. Katy, comprobó el reloj por enésima vez, las tres y media, y Pau sin venir, y sin llamar... Volvió a llamarlo y volvió a escuchar la voz femenina del disco "el teléfono móvil al que llama está apagado o fuera de cobertura en este momento"
No iba a llamar a sus padres, a esas horas no, ni a los suyos tampoco, no eran horas de llamar a casa de nadie, pero llamaría a Claudia ¿cómo no lo había pensado antes? A ella sí podía llamarla en cualquier momento, para decir cualquier cosa, lo habían hablado tantas veces... "Nos llamaremos cuando queramos, cuando lo necesitemos, sea lo que sea, sea la hora del día o de la noche que sea". Aun así, al levantar el auricular del teléfono sintió un ligero temblor.  Acertó a decir:
-Claudia..., soy yo...
-¿No ha llegado Pau?- se precipitó Claudia. Y Pau, a destiempo, posaba un dedo en los labios en ademán de silencio.

lunes, 4 de julio de 2016

Cuaderno de Amor




Es el cuaderno del Amado-Amante:
Un devoto y un dios; un esclavo y un amo.

Del Amar:
Solo aquello que amamos es capaz de decirnos quiénes somos.

Del Amor-Amistad:
El amor más alto a que puede aspirar un hombre es uno que estuviese hecho de amistad y erotismo.

Del Amor-Dávida:
Un regalo recíproco que hay que agradecer siempre.

De la Aventura:
Un sucedáneo del amor.

Del Beso:
El auténtico don de lenguas.

De las Caricias:
Una efusión de paz, de alegría recíproca, de ruptura de la agresión y de la soledad.

De los Celos:
Ese temor de que la persona amada mude su sentir.

Del Corazón:
Un pájaro que llama y que responde.

Del Cuerpo:
El vaso del espíritu, tan venerable como un templo.

Del Desamor:
Cuando el amor se rompe, nos acribillan sus filos y desangran.

Del Divorcio:
Una declaración de ruina.

De Echar de Menos:
Una forma de entregarse.

De los Enamorados:
La más difícil profesión.

Del Erotismo:
Natural e Interior.

De la Pornografía:
Estimulante, artificial y externo.

De la Felicidad:
Un sobrecogimiento, una racha de aire.

De los Homosexuales:
La doble mujer y el doble hombre arden por completarse con los dos de su mismo sexo.

Del Matrimonio:
Una norma de higiene social y de protección.

De la Pasión:
Una guerra cuerpo a cuerpo.

Del Placer:
Solo uno de los lenguajes del amor.

De los Recuerdos:
Voces que un día amamos. manos cuyas caricias se perdieron.

De la Seducción:
Una estrategia, aspire a lo que aspire.

De los Sentidos:
Por sus ventanas nos llega el mundo.

De los Sentimientos:
Camino por el que se avanza juntos y coincidentes.

Del Sexo:
La fuerza más grande y más sutil; un impulso absolutamente sagrado.

De los Solitarios:
Huérfanos de abril y de esperanza.

De los Solteros:
Protagonistas de historias admirables.

(Testimonio verdadero de este mundo, que no es verdad  sino cuando el Amor lo toca) Antonio Gala.                                                 

domingo, 3 de julio de 2016

Chupete rosa, chupete azul


                                                                                           


Yo miraba a mi mellizo, y me miraba a mí y la única diferencia que veía era su cosita de hacer pis, en todo lo demás era igualito a mí. Luego crecimos, a mí me  vistieron de rosa y a él de azul, a mí me dejaron crecer el pelo para peinar trenzas adornadas con lacitos, a mi hermano el pelo corto, al cero, como un hombre. Cuando llegaron los Reyes Magos a mí me dejaron una cocinilla económica con cacharritos y una muñeca, a mi hermanito un fuerte de indios y vaqueros y un balón de fútbol.

Todavía recuerdo los dibujos de aquel cuento de Navidad que contaba cómo y dónde nació el Niño Dios, en sus dibujos, los padres y las madres iban vestidos con mantos y túnicas, y calzados con las mismas sandalias, además,  mujeres y hombres llevaban el pelo igual de largo.  Y recuerdo la dificultad para diferenciar a los hombres de las mujeres. A los hombres los distinguíamos solo si llevaban bien marcada la barba.

Más tarde, mi madre me compró un sujetador y me explicó qué era y para qué el pecho de las niñas, de las mujeres, y me explicó la diferencia, y que a los hombres no se les desarrollaba porque ellos no criaban, era tarea de la hembra. Y me puso ejemplos de ovejas, cabras y todo mamífero del género femenino, y me explicó, poco a poco, la reproducción humana, y ahí también encontré en seguida otra diferencia.  Lo que distingue al hombre de la mujer, al macho de la hembra era solo físico en aspecto, complexión  y fuerza.

Al hilo de la Naturaleza las hembras gestamos, parimos y criamos. 
A mis treinta y nueve años de este s. XXI la única diferencia que advierto además de la procreación y del aspecto físico, es, sin lugar a dudas, su fuerza bruta incomparable a la mía. Solo eso, pero no me interesa en absoluto es una cualidad innata a su sexo.  El que yo, por ser mujer, sea más frágil en cuestión de potencial físico va implícito en el género del ser humano, salvo excepciones, claro.

Ahora, en los tiempos actuales, ambos llevamos pantalones, a la hora de vestir las mujeres salimos ganando, tenemos la alternativa de ir con faldas o con pantalones, ellos también, pero no lo hacen. Puedo asegurar que no es por creernos más que ellos, es simple coquetería femenina al igual que los tacones de aguja y demás etcéteras, y, paro de contar coqueterías.

Pues eso, que, de pensamiento, obra, palabra, sentimiento, sensibilidad, inteligencia, destreza, maldad, benevolencia…, estamos ambos servidos por igual. No consigo entender las “guerras” que tenemos por estas situaciones, condiciones y circunstancias, nunca las he entendido. Tampoco entiendo por qué los empresarios les pagan un salario más alto a ellos. 

Si las féminas hemos cargado con la jornada de trabajo fuera de casa y con las tareas de casa también, no nos lamentemos, que ha sido por voluntad propia, ellos están ahí, igualmente.. Dejémosles hacer, dejémosles que aprendan, démosles la oportunidad de hacerlo mal y, no ir detrás dando gritos:

 –¡Quita! quita, déjame a mí, el polvo no se pasa así, ni la fregona se tuerce de semejante manera, o, ni se te ocurra guisar que “me” pones la cocina perdida. Y no vayas a ir a la compra que no traes nada de “provecho” déjame a mí, anda, que por no saber, no sabes ni hacer las camas, qué digo, ni coger una escoba, ni tender la colada, en condiciones, como se tiene que tender, ni…