miércoles, 24 de mayo de 2017

... Esclavitud


En América, los defensores de la esclavitud se pueden dividir en tres grandes clases.

La primera la integran propietarios de ganado humano, más moderados y racionales, que han tomado posesión de éste como de tantas otras monedas en su capital mercantil, pero que en teoría reconocen la espantosa naturaleza de la institución y son conscientes del peligro que supone para la sociedad en la que se ha forjado; peligros que, no obstante, es tan seguro que caerán sobre ella como seguro es que llegará el día del juicio final.

La segunda clase está formada por todos los propietarios, criadores, usuarios, compradores y vendedores de esclavos que, hasta que el sangriento capítulo llegue a su sangriento final, los poseen, crían, usan, compran y venden sin temor a arriesgarse. Los que obstinadamente niegan los horrores del sistema, peso al cúmulo de pruebas, mayor que en ningún otro caso, que se ve aumentado hasta un número incalculable por las experiencias cotidianas. Los que en este o en cualquier otro momento involucrarían a América en una guerra, civil o exterior, siempre y cuando tuviera como único fin la reafirmación de su derecho a perpetuar la esclavitud, y a azotar y explotar y torturar esclavos sin que ninguna autoridad humana reprendiera y ningún poder público los castigara. Los que, cuando hablan de libertad, se refieren a la libertad para oprimir a los de esta especie, y a ser salvajes, crueles y despiadados. Y todos los hombres que, en la América republicana, son para con los esclavos unos déspotas más exigentes, más severos y menos responsables que el califa Harún al-Rashid con su encendida túnica escarlata.

La tercera clase, que no es la menos numerosa o influyente, está constituida por la capa superior de la sociedad, cuya exquisitez no puede aguantar a un superior ni tampoco admitir a un igual. Son personas cuyo republicanismo significa: "No toleraré que ningún hombre esté por encima de mí; y en cuanto a los que están por debajo, no dejaré que ninguno se acerque demasiado", y cuyo orgullo -en una tierra en la que se rehuye la servidumbre voluntaria por considerarla un deshonor- debe ser alimentado por esclavos. Son personas cuyos derechos inalienables solo pueden prosperar gracias a las injusticias que sufren los negros.
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¡La opinión pública! ¿Qué clase de hombres tiene semejante preponderancia sobre el resto de la sociedad, gracias a su poder para representar a la opinión pública en la asamblea legislativa?  La opinión pública ha hecho esta ley. Ha declarado que en Washington, en esa ciudad que toma su nombre del padre de la libertad americana, cualquier juez de paz puede sujetar con grilletes a cualquier negro que camine por la calle para luego meterlo en prisión, sin que el hombre negro haya cometido delito alguno. La justicia dice: "yo decido que ese hombre es un fugitivo", y lo encierra. Una vez hecho esto, la opinión pública da potestad al juez para que publique el nombre del negro en los periódicos, a fin de avisar al dueño de que si no viene a llevárselo, el esclavo será puesto en venta para pagar los gastos de su encarcelamiento.

Claro está que si se tratara de un negro libre que careciera de amo, sería lógico imaginar que se le pondría en libertad. Pues no: lo venden para recompensar al carcelero. Esto se ha hecho una y otra vez. El negro no tiene manera de demostrar que es libre. Carece de consejero, mensajero o ayudante de cualquier tipo. Ninguna clase de investigación se lleva a cabo sobre su caso, ni se realizan indagaciones. Él, un hombre libre que quizás había servido durante años y comprado su propia libertad, se ve metido entre rejas sin ser juzgado, sin haber cometido ningún delito ni ser acusado por ello, y es vendido para pagar las tasas penitenciarias. Parece difícil de creer, hasta en América, pero ésa es la ley. (...)
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Fragmento del libro Notas de América (Charles Dickens) 


martes, 23 de mayo de 2017

... Para el pobre es mucho más difícil ser virtuoso que para el rico

Montreal

<<... En la embarcación en la que regresamos de Quebec a Montreal estaba llena de emigrantes, que por la noche despegaban sus petates en el espacio entre cubierta y cubierta (por lo menos, aquellos que los tenían), y dormían tan apretados y amontonados junto a la puerta de nuestro camarote que era imposible entrar o salir de él. Casi todos eran ingleses (la mayoría Gloucestershire) y habían tenido una travesía larga e invernal, pero era estupendo ver lo aseados que llevaban a los niños, y cómo esos padres desheredados les prodigaban incansablemente su cariño y sus sacrificios.

Por muy hipócritas que seamos, y lo seremos hasta el final, para el pobre es mucho más difícil ser virtuoso que para el rico, y, por eso todo lo bueno que hay en el primero brilla con más intensidad. 
En muchas mansiones nobles vive un hombre, el mejor marido y padre, cuya valía en ambos papeles se pone con razón por las nubes. Pero traigámoslo aquí, a esta cubierta atestada de gente. Quitémosle a su joven y bella esposa el vestido de seda y las joyas, deshagámosle el peinado, imprimámosle arrugas en la frente, dejémosle el rostro demacrado a causa de las inquietudes y privaciones, cubramos sus marchitas formas con un atuendo lleno de bastos remiendos, permitamos que solo posea el amor de su marido como única distinción y único adorno, y tendremos la prueba de la auténtica valía de ese hombre. Cambiemos su situación social de tal modo que en esas pequeñas criaturas que se le suben a las rodillas no verá los testimonios de su riqueza y su renombre, sino unos pequeos competidores por el pan de cada día, unos cazadores furtivos de su escasa comida, unas unidades entre las que habrá de dividir cada porción de comodidad, reduciendo así la menguada suma total.

En lugar de los atractivos de la infancia en su más tierna expresión, carguémosle con todas las penas y necesidades de los niños, con sus males y enfermedades, su irritabilidad, sus caprichos y su quejumbroso aguante; hagamos que sus balbuceos no expresen bonitas fantasías infantiles sino frío, hambre y sed. Y si el instinto paternal supera todo esto, y el progenitor se mantiene paciente, atento y cariñoso, cuidadoso con las vidas de sus hijos y siempre consciente de sus alegrías y sus penas, entonces enviémoslo al Parlamento, y al púlpito y a los tribunales de lo civil. Y cuando oiga criticar la depravación de quienes viven pasando apuros y trabajando de firme para hacerlo, podrá defenderlos como una persona conocedora del tema y decir a los prepotentes que ellos, en comparación con los de aquella clase, deberían ser ángeles destacados en su vida diaria, para al final intentar entrar humildemente en el cielo...>>
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Fragmento del libro -Notas de América - (Charles Dickens)
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Pregunto, ¿soy malo porque soy pobre?¿soy malo porque soy desgraciado...? Conozco mucha gente humilde, y son excelentes personas repletas de humanidad.
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lunes, 22 de mayo de 2017

Armonía del movimiento


Miles de personas están buscando la manera de gozar de buena salud y estar en forma. No quieren matricularse en un gimnasio ni pasarse horas haciendo jogging o levantando pesas. No quieren terminar doloridas, sudando y jadeando. 

El Tai Chi ha ido evolucionando a través de los tiempos como un método muy depurado de ejercicio y desarrollo personal. Es absorbente, pero no agotador ni estresante. Se trata de una serie de movimientos lentos y continuos, pensados para relajar y fortalecer el organismo. Uno de sus mayores atractivos consiste en que toda su gama de movimientos se puede practicar a cualquier edad.

El propósito de las cuidadosamente estructuradas secuencias de movimientos es fortalecer la energía interna del cuerpo, la flexibilidad y la resistencia. La cualidad única de este antiguo arte se está utilizando cada vez más por sus saludables propiedades. Una ve aprendido, es un tesoro que durará toda la vida.

Empezar.
Uno de los aspectos atractivos del Tai Chi es que no necesitas nada especial para poder practicarlo. No hace falta ningún equipo o ropa en especia, no tienes que ir a ningún sitio en particular, no necesitas aprender chino o creer en ninguna religión en especial; no tienes que organizar tu vida ni ajustarla a un nuevo y rígido programa de ejercicios.

Es mejor intentar hacer un poco de Tai Chi cada día. Esto te ayudará a refrescar la memoria y obtener los mejores resultados, en particular si te interesa el Tai Chi para aliviar las tensiones. Generalmente
es mejor practicar el Tai Chi al levantarse por la mañana. Si no te es posible, busca tiempo cuando puedas. Puedes vestir como quieras, pero las ropas holgadas y cómodas son las más adecuadas. Puedes llevar zapatos flexibles y planos o bien calcetines. El Tai Chi se practica tradicionalmente al aire libre. Si lo haces en un lugar cerrado intenta que la habitación esté ventilada. No necesitas mucho espacio para practicar el Tai Chi. Puedes hacer casi todos los ejercicios de este libro en un área lo suficientemente grande que te permita mover los brazos con libertad.

Descargar el estrés
El Tai Chi es un antídoto comprobado del estrés. La reacción del estrés en el cuerpo humano ocasiona la respuesta de "lucha o huída". Esta es la reacción que experimenta tu sistema nerviosos ante acontecimientos que hacen que te sientas bajo presión. Tus funciones corporales pasan por una especie de "en pie de guerra" aumenta la presión sanguínea; hay una disminución de la sangre en el estómago, intestinos, piel y extremidades; el corazón se acelera; el ritmo de la respiración aumenta; y el cerebro se prepara para el conflicto.

Muchas de las presiones de la vida cotidiana comportan que todo nuestro sistema biológico esté en un estado de constante alerta, incluso cuando dormimos. Podemos observar sus efectos por todo nuestro ser: hipertensión, jaquecas, asma, todo tipo de dolores y trastornos, algunas molestias menstruales, depresión y ataques cardíacos.
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Maestro Lam Kam Chuen

viernes, 19 de mayo de 2017

... El avance de la sociedad civilizada los barrería


<<... Él dijo que James Fenimore Cooper, autor entre otras obras de El último mohicano, había descrito bien al piel roja; y sabía que yo también sería capaz de describirlo si fuera con él a cazar búfalos, lo cual constituía su deseo más ferviente. Cuando le comenté que, suponiendo que le acompañara, no era probable que le hiciera mucho daño a los búfalos, se lo tomó como una broma y rió con ganas.

Era un hombre notablemente atractivo, de más de cuarenta años, diría yo. Tenía una larga melena negra, nariz aguileña, pómulos anchos, tez morena, y unos ojos muy brillantes. Dijo que apenas quedaban unos veinte mil indios de la tribu choctaw, y que su número disminuía día tras día. Algunos de sus hermanos jefes se habían visto obligados a civilizarse, y a asimilar los conocimientos de los blancos, porque era la única manera de sobrevivir. Pero no eran muchos; y los demás no habían cambiado. Hizo hincapié en ello, y repitió varias veces que, a no ser que ellos mismos trataran de asimilarse a sus conquistadores, el avance de la sociedad civilizada los barrería.

Cuando nos separamos con un apretón de manos, le dije que tenía que venir a Inglaterra si tanto deseaba ver aquella tierra; que esperaba verle allí algún día, y le prometí que sería bien  recibido y tratado con amabilidad. Como era lógico, estuvo encantado de oír estas palabras, aunque replicó, con una alegre sonrisa y moviendo maliciosamente la cabeza, que los ingleses habían querido mucho a los pieles rojas cuando necesitaron su ayuda, pero que desde entonces no les habían mostrado demasiado cariño.

Se despidió, el caballero más íntegro y digno formado por la naturaleza que he visto en mi vida, y ese ser de una especie distinta se confundió entre la gente del barco. Poco después, me envió un retrato suyo litografiado, de parecido muy logrado, aunque menos apuesto que al natural, que he guardado cuidadosamente en memoria de nuestra efímera relación...>>
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Fragmento; Notas de América  de Charles Dickens


jueves, 18 de mayo de 2017

Beneficios del Tai Chi

De origen chino, Tai Chi o tai chi chuan se considera un arte marcial y deporte de combate. Sin embargo, no se utiliza como tal en la mayoría de las ocasiones. Se puede entender como una serie de movimientos que dan forma a representaciones de la naturaleza; por ejemplo, acariciando la cola de un caballo, acariciando las nubes etc.; estas llamadas "series" hacen una secuencia y varias secuencias forman cuadros.
Su origen filosófico proviene del taoísmo. Se trata de que aquel que lo practica sea capaz de manejar su propia energía (Chi) a su conveniencia, tener pleno control sobre ella y fortalecerla, además de 'tomar' la del adversario a su favor. De ahí que cualquier practicante tendrá la capacidad de manejar su energía, así como direccionarla hacia un punto, llevar un flujo energético hacia alguna parte de su cuerpo o concentrar su Chi o energía vital.
Lo cierto es que el Tai Chi se utiliza para mejorar la calidad de vida, física, mental, y espiritual. Para los chinos, el trabajo espiritual es parte fundamental de la vida diaria, de ahí que el Tai Chi sea otra forma de hacer meditación; un tipo de meditación en movimiento, donde la persona que lo practica está enfocada en el aquí y en el ahora.
Dentro de los principios del Tai Chi se encuentran los movimientos suaves, de forma natural, relajada, fluida y, a la vez, lenta; no se aplica la fuerza ni la rapidez, ni la rigidez ni la agilidad.
El cuerpo debe estar relajado y moviéndose lentamente, sintiendo cómo corre la energía, llevando la fuerza hacia el movimiento. Dentro de este ejercicio la respiración representa un elemento clave, ya que ésta debe de ser profunda, relajada y, a la vez, debe fluir de manera natural junto con el movimiento, lo que lo convierte en una práctica espiritual, al estar consciente, atento y concentrado en el movimiento, y, al mismo tiempo, relajado para sentir el Chi.
LOS BENEFICIOS DEL TAI CHI
El Tai Chi forma parte de un estilo de vida saludable; de hecho, la medicina tradicional china recomienda la práctica de esta disciplina para el mantenimiento y equilibrio de la salud, física, mental y espiritual.
Tras diversas investigaciones, la medicina occidental centra los beneficios de esta técnica en personas que sufren de trastornos del sistema inmune, sistema circulatorio, problemas respiratorios, asma, problemas en sistema reproductivo y problemas digestivos, entre otros, destacando sus beneficios en el aparato locomotor, consistencia muscular, articulaciones y huesos. Además, aumenta la flexibilidad y mejora y regula la circulación sanguínea.
A nivel mental, se considera muy efectiva para trastornos depresivos, ansiedad y estrés, mejorando los estados de ánimo y la capacidad de concentración, además de ser una fuente inagotable de producción de endorfinas, las hormonas de la eterna juventud y de la felicidad.
Se trata de un deporte que se recomienda mucho para personas de la tercera edad por su facilidad, ya que no requiere fuerza ni rapidez; una técnica que está dirigida a personas que quieren hacer ejercicio y meditación al mismo tiempo.

Tai Chi

Cuando tenemos el primer contacto con el Tai Chi, algunos nos quedamos cautivados por él. Además de ser saludable y de los beneficios inmediatos que obtenemos, como relajación y calma, se trata de algo exótico, estético y muy atractivo. Puede que incluso con una corta experiencia en el arte queramos convertirnos en instructores, máxime si nos seduce la imagen que nos hacemos de nuestro profesor. Deseamos librarnos de nuestro trabajo cotidiano y aburrido y cambiar de rumbo nuestras vidas hacia algo que intuimos como mejor, de modo que existen muchas expectativas cuando decidimos dar el paso.

Al principio quizás tengamos tanta ansiedad a la hora de ponernos frente a un grupo que en poco tiempo transmitimos todo lo que sabemos y nos sentimos sin más herramientas, como desnudos. Sin embargo no advertimos que los alumnos no entienden nada, porque es demasiada información a la vez y necesitan un ritmo más pausado para poder ir integrando lo que aprenden. Esto puede darse al sentir la necesidad de demostrar que somos buenos profesores y que sabemos mucho. Esta actitud podría ser inconsciente, pero nos demuestra que todavía somos muy inexpertos no sólo en la enseñanza, sino también en el Tai Chi. Seguramente nuestro profesor nos hacía repetir mil veces el mismo ejercicio. Creo que lo importante en este caso es seguir siendo alumno y mantener la actitud del principiante. De este modo podremos comprender mejor a nuestros alumnos y también seguir adquiriendo conocimientos de diferentes profesores.
Enseguida llegamos a una etapa en la que nos damos cuenta de que no es tan fácil enseñar Tai Chi y que la mayoría de nuestros alumnos tienen mucha dificultad para reproducir y memorizar nuestros movimientos. Muchas veces debemos inventarnos ejercicios para ayudar a entender después otro, que era el original. Es una etapa muy creativa y enriquecedora, sobre todo si la compartimos con otros profesores de Tai Chi. Si no se da esta etapa podríamos sentir frustración al no poder llegar al alumno y decidir dejar la enseñanza.


También puede llegar un día en que nos demos cuenta de que sólo un porcentaje bajo de nuestros alumnos quiere practicar seriamente Tai Chi y profundizar en su práctica, intensificándola e integrándola en el día a día. La mayor parte del grupo se lo toma como algo que le ayuda en su dolor de espalda, que elimina la tensión acumulada durante el día y que le permite relacionarse con otras personas. Debemos saber cuál es nuestra intención al enseñar. Si nuestro objetivo es que sean impecables como practicantes de Tai Chi, tomando para ello un compromiso con su práctica, podemos llegar a frustrarnos. Si por el contrario vemos el Tai Chi como un instrumento para ayudar al alumno a vivir la vida mejor y de manera más consciente, el abanico de posibilidades se vuelve más rico. 

Aunque nuestra práctica diaria sea mucho más exigente, nuestras clases pueden adaptarse al grupo que tenemos delante sin que esto frene la posibilidad de avance en los alumnos con más cualidades y expectativas de profundizar. En este momento, si no antes, desaparecerá la necesidad de enseñar demasiado rápido o de demostrar todo lo que sabemos, ya que el objetivo principal para nosotros será que el alumno comprenda e integre en su cuerpo, su corazón y su mente la idea del Tai Chi: conectar con uno mismo y con los demás.

A veces nos encontramos dando una clase con pocas ganas porque estamos cansados o preocupados por algo, o quizá porque estamos pasando por un mal momento. Creo que un aspecto importante del arte de enseñar es la capacidad de entrar en otro nivel al comenzar la clase, a un nivel donde las preocupaciones de uno mismo pasan a un segundo plano y podemos entregarnos a los alumnos más fácilmente. Me parece importante que todos podamos disfrutar con la práctica del Tai Chi. Creo que tanto la alegría y el humor del profesor como la utilización de juegos en determinados momentos de la clase pueden ayudar a estimular a los alumnos.

Una etapa muy creativa e interactiva es cuando, lejos de sentirnos superiores a los alumnos, estamos abiertos y escuchamos lo que van descubriendo. Es un momento en que podremos aprender mucho de ellos y completar un poco más nuestra comprensión del Tai Chi. Algunas de sus preguntas nunca se nos habían ocurrido e incluso a veces no las sabemos responder, lo que nos hará seguir buscando y descubrir cosas nuevas. Si nuestra posición de profesor no nos permite escuchar, perderemos una buena oportunidad de enriquecernos como profesores, practicantes y personas.

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sábado, 13 de mayo de 2017

... Encuentro con el Nuevo Mundo


<<... El 3 de enero de 1842, Charles Dickens y su esposa se embarcan en el Britannia para realizar, azuzados por la curiosidad de descubrir la nueva y revolucionaria civilización que ya había cautivado a otros ingleses, la travesía del Nuevo Mundo. Un largo recorrido de seis meses para transitar por Boston -donde visita un instituto para ciegos, un hospital psiquiátrico y un centro penitenciario-, Nueva York, Filadelfia, Washington, Virginia -adonde llega en vapor por el río Potomac y donde visita algunas plantaciones de tabaco-, Pittsburg, Cincinnati y Lousville -donde se entrevista con el jefe de una tribu india-, además de una pequeña incursión en Canadá.

Se trata de un viaje ilustrativo acerca de una sociedad en pleno desarrollo y de un estado realista de sus estructuras sociales, judiciales, sanitarios penales e industriales. En general, Dickens se muestra crítico entre lo que ve como una sociedad gobernada por el dinero y en parte cimentada en la esclavitud. Sus descripciones sinceras, y a menudo humorísticas, abarcan desde su cómica travesía del Atlántico hasta su asombro ante las cataratas del Niágara.

En su mordaz sentido del humor, aliñado con divertidas consideraciones sobre la gente y sus costumbres, el que nos ofrece, además unos retratos de esa sociedad al más puro estilo Dickens.
Notas de América es un extraordinario testimonio y un mapa sociopolítico de la Norteamérica de mediados del siglo XIX, al tiempo que un fascinante relato de lo que para Dickens fue un esclarecedor encuentro con el Nuevo Mundo...>>
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Notas de América, de Charles Dickens.

martes, 9 de mayo de 2017

... Lealtades eternas


<<... Siempre he sospechado que la amistad está sobrevalorada. Como los estudios universitarios, la muerte o las pollas largas. Los seres humanos elevamos ciertos tópicos a las alturas para esquivar la poca importancia de nuestras vidas. De ahí que la amistad aparezca representada por pactos de sangre, lealtades eternas e incluso mitificada como una variante del amor más profunda que el vulgar afecto de las parejas. No debe ser tan sólido el vínculo cuando la lista de amigos perdidos es siempre mayor que la de amigos conservados...>>
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Fragmento del libro -Cuatro amigos-  de David Trueba

sábado, 6 de mayo de 2017

... Lo que uno tiene por sí mismo




"Lo que uno tiene por sí mismo, lo que le acompaña en la soledad sin que nadie se lo pueda quitar, esto es mucho más importante que todo lo que posee o lo que es a los ojos de otros".

Arthur Schopenhauer. "El arte de ser feliz"

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... Estudios



<<... Moly tenía más razón que una santa, empezaba yo a comprenderla. Los estudios te cambian, te infunden orgullo. Hay que pasar sin falta por ellos para entrar en el fondo de la vida. Antes lo único que haces es dar vueltas en torno a ella. Te consideras hombre libre, pero tropiezas con naderías. Sueñas demasiado. Patinas con todas las palabras. No es eso, no es eso. Sólo son intenciones, apariencias. El decidido necesita otra cosa. Con la medicina, yo, no demasiado capaz, me había aproximado bastante, de todos modos, a los hombres, a los animales, a todo. Ahora lo único que había que hacer era lanzarse sin dudar al montón. La muerte corre tras ti, tienes que darte prisa y comer también mientras buscas, y, encima, esquivar la guerra. La tira de cosas que realizar. no es fácil...>>
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Fragmento de "Viaje al fin de la noche" de Louis-Ferdinand Céline.

miércoles, 3 de mayo de 2017

... Si ya no es bella


<<... Ahora la casa está cerrada. Eso es lo único que he sabido. Buena, admirable Molly, si aún puede leerme, desde un lugar que no conozco, quiero que sepa sin duda que yo no he cambiado para ella, que sigo amándola y siempre la amaré, a mi modo, que puede venir aquí, cuando quiera compartir mi pan y mi furtivo destino. Si ya no es bella, ¡mala suerte! ¡Nos arreglaremos! He guardado tanta belleza de ella en mí, tan viva, tan cálida, que aún me queda para los dos y para por lo menos veinte años aún, el tiempo de llegar al fin...>>
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Viaje al fin de la noche, Louis-Ferdinand Céline