... llamadas mudas al sueño, al sueño de dormir y a los sueños de azúcar
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jueves, 3 de abril de 2025
... Leyendo a Yanis
nubelistas.
<< Los nuevos señores feudales
son los propietarios de lo que llaman “capital en la nube”, y los demás hemos
vuelto a ser siervos, como en el medievo”. Es este nuevo sistema de explotación
el que está detrás del aumento de la desigualdad.
Tecno-Feudalismo: el sigiloso sucesor
del capitalismo (en manos del capital privado).
¿Cuáles son las causas? Dos hechos
primordiales: 1) la privatización de Internet llevada a cabo por las grandes
tecnologías estadounidenses y chinas; y 2) la manera en que los goiernos
occidentales y los bancos centrales les respondieron a la gran crisis
financiera de 2008.
Proletarios de la nube: la tecnología
tal vez sea extrañamente nueva, pero la manera en que se utiliza para dominar a
los trabajadores mal pagados de una fábrica tiene casi dos siglos de
antigüedad. Quienes trabajan en los almacenes de Amazon se reconocerían al
instante en la película Tiempos modernos (1936),
de Charlie Chaplin. Obligados a inspeccionar y escanear 1.800 paquetes de
Amazon cada hora, su suerte es asombrosamente parecida a la del personaje de
Chaplin que trabaja en la línea de producción de una fábrica e intenta seguir
el ritmo de una cinta transportadora que de repente se acelera, y qie acaba
enlpqueciendo y cayendo entre los engranajes de una inmensa máquina, de los que
nunca podrá formar parte.
Cuando Juan Espinoza, un operario de
almacen de Amazon en Staten Island, opinó que “el señor Bezos no podría hacer
un turno completo en este lugar como jefe encubierto”, cualquiera que conozca
la película Metrópolis (1927), de
Friz Lang, que es anterior a la de Chaplin, habría recordado la escena en la
que Freder, el hijo del autócrata, desciende sin saberlo a la sala de las
máquinas de su padre, donde los trabajadores luchan con desesperación por
mantener alineadas las enormes manecillas de gigantescas máquinas que hacen
moverse a los trabajadores a un ritmo inhumano, mecanizándolos sin piedad.
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“Si no es un mercado capitalista, ¿en
qué diablos estamos entrando cuando nos metemos en amazon.com?”, me preguntó
hace unos años un estudiante de la Universidad de Texas. “Una especie de feudo
digital_respondí instintivamente_. Un feudo poscapitalista cuyas raíces
históricas se remontan a la Europa feudal, pero cuya integridad se mantiene
ahora gracias a un tipo de capital futurista y distópico basado en la nube”
No es necesario ser un crítico
radical de nuestra sociedad para darse cuenta de que el derecho a tener cada
día algo de tiempo en el que uno no esté en venta casi ha desaparecido.
La ironía es que quienes acabaron con el indivíduo liberal no
fueron los camisas pardas fascistas ni los guardias estalinistas. Murió cuando
una nueva forma de capital empezó a enseñar a los jóvenes a hacer lo más liberal
del mundo: ¡ser tú mismo! (¡Y hacerlo con éxito!). De todas las modificaciones
del comportamiento que ha planeado y monetizado el capital en la nube, esta es
sin duda su logro.
[El individualismo posesivo siempre
ha sido perjudicial para la salud mental].
El capital en la nube ha descompuesto
al aindivíduo en fragmentos de datos, una identidad compuesta de elecciones
expresadas por clics que sus algoritsmos son capaces de manipular. Ha producido
indivíduos que, más que posesivos, están poseidos, personas incapaces de ser
dueñas de sí mismas. Al apropiarse de nuestra atención, ha desminuído nuestra
capacidad de concentración. No hemos perdido la voluntad. No, nos han robado la
concenración. Y como se sabe que los algoritmos del tecnofeudalismo refuerzan
el patriarcado, los esterotipos y las opresiones preexistentes, los más
vulnerables _las niñas, los enfermos mentales, los marginados y también los
pobres son quienes sufren las consecuencias.
En bucle hacia el subsuelo, hacia las tinieblas
El mundo actual se nos está llevando el equilibrio, la estabilidad y también los asideros, el poder individual de cada quien indispensable para la vida; la fiabilidad, la confianza, el manejo del estar, la existencia de un mañana, la certeza del hoy, estar en aquella paz que conformaba el día a día de lo cotidiano, donde apenas si existían las incertidumbres...
Se apaga su luz...
Nuestra luz.
La luz del mundo 💚
_isaPetricor_
miércoles, 2 de abril de 2025
martes, 1 de abril de 2025
☆♡☆♡☆ entre _ letras ... la fuerza de las palabras escritas ...
La obra "...alborada... colisiones de tinta y papel..." de Isabel Hernández Gil es un delicado y profundo viaje a través del alma humana, un canto a la belleza de las palabras que, con su ritmo y musicalidad, consiguen tocar el corazón del lector. Con una sensibilidad exquisita, la autora ofrece una serie de poemas que exploran la interacción entre la tinta, el papel y las emociones, creando una experiencia única que invita a la reflexión y al asombro.
El título es una metáfora perfecta de lo que se encontrará en sus versos: alborada, esa luz tenue que anuncia el amanecer, simboliza la esperanza, el despertar del pensamiento y la emoción. Por otro lado, las colisiones de tinta y papel sugieren una especie de choque creador entre la idea y su materialización en las palabras, una constante danza entre lo etéreo y lo tangible.
Lo que realmente distingue a Isabel Hernández Gil en esta obra es su maestría poética. Su estilo se desliza entre lo lírico y lo profundo, pero siempre con una claridad que permite al lector sumergirse sin esfuerzo en sus versos. La autora tiene una habilidad asombrosa para transformar lo cotidiano en un acto sublime, elevando incluso los momentos más simples a un plano emocional complejo. Cada palabra, cada imagen, parece pensada para provocar una reflexión, para tocar fibras sensibles que uno ni siquiera sabía que existían.
Lo más admirable de "...alborada... colisiones de tinta y papel..." es la sensibilidad con la que la autora aborda temas universales como la identidad, el amor, la memoria y la conexión humana. Sin caer en la melancolía excesiva ni en la abstracción inalcanzable, Hernández Gil logra transmitir una profundidad emocional que conmueve y acompaña al lector durante mucho tiempo después de cerrar el libro.
Esta es una obra que no solo se lee, sino que se siente. Los poemas de Isabel Hernández Gil invitan a ser saboreados lentamente, como quien aprecia cada nota de una melodía que se prolonga en el aire. La autora logra que, al leer sus versos, cada imagen, cada palabra, parezca una revelación. Es un libro que necesita ser leído más de una vez para descubrir las capas que se esconden detrás de su aparente simplicidad.
En resumen, "...alborada... colisiones de tinta y papel..." es una obra de gran profundidad y belleza, que demuestra la madurez literaria de Isabel Hernández Gil. Sus poemas no solo reflejan dominio técnico, sino también una comprensión profunda de la naturaleza humana y de los matices emocionales que nos definen.